LUCHAR CON AMOR CONTRA TODA INJUSTICIA: EL LEGADO DE BERTA CÁCERES, PARA OUR VOICE

Por Victoria Camboni-2 de marzo de 2022
“Vale la pena vivir, por lo que vale la pena morir”. Este sentimiento tan fuerte, tan hondo, es el sentimiento general que tienen los jóvenes del Movimiento Our Voice, cuando piensan en Berta Cáceres. Una mujer guerrera, en la máxima expresión de la palabra. Una mujer lenca, originaria de Honduras, que adoptó el feminismo como una lucha inclaudicable, que peleó por la inclusión de los pueblos indígenas en la vida de su país. Una mujer que puso su humanidad entera frente a tantos proyectos invasores, extractivistas y explotadores, de la naturaleza y de los seres humanos.
Conversamos con Sonia Bongiovanni, la directora de Our Voice, y con varios integrantes del movimiento, sobre qué significa para cada una y cada uno la figura de Berta Cáceres.
“Berta va a renacer de generación en generación”
Sonia se siente muy cercana a Berta Cáceres, tanto que el propio movimiento, con ella a la cabeza, la toman como referente. “Para mí Berta es una mujer, una mártir que nos inspira dentro del movimiento, inspira la lucha de Our Voice por completo. Una lucha antipatriarcal, una lucha anticapitalista, una lucha antirracista, que también creo que nuestro movimiento sigue, sigue los valores de Berta, sigue la lucha”.
La muerte de Berta todavía no ha sido aclarada. Si bien hay ocho personas condenadas, las sospechas trascienden este grupo de hombres a instituciones, incluso a sicarios del crimen organizado. “Siento que ella fue asesinada por la MARA, por la misma mafia hondureña, en acuerdo con la familia Atala”, dice Sonia.
“Hoy acompañamos a Bertita, a los hijos y las hijas de Berta, para que salga la verdad, los verdaderos mandantes del asesinato de Berta y todo ese entramado criminal que ella quería desenmascarar, contra el cual estaba luchando”. “La base de todo lo que nos enseñó Berta es que las personas tienen que volver a su propia naturaleza, a la relación con los pueblos. Nosotros, nosotras, apoyamos a todos los pueblos originarios, a las luchas de todos los pueblos, cada uno y cada una desde nuestro lugar, apoyar esa lucha por la cual Berta murió, por la cual fue asesinada”.
“Seguimos pidiendo justicia. Berta va a seguir viva siempre, y va a renacer de generación en generación”.
Los jóvenes del movimiento lograron captar en la lucha de Berta distintos aspectos, tal como distintos son cada una y cada uno entre sí. Y completan quizás un puzzle, que nos da un panorama no solo de cómo era Berta, o de las luchas que llevaba adelante, sino de cómo la viven ellos, y de cómo perciben su muerte.
“Me acuerdo de leer la noticia, de que entraran a tu casa y te acribillaran mientras estás durmiendo es… Qué cobardía, ni siquiera poder ver quién te está disparando”, dice Romina Torres, una joven integrante de Our Voice, y con una convicción que quizás ella no alcance a entender del todo, pero que la tiene impregnada en su semblante, cierra: “Espero que no me toque morir así. Si me acribillan por lo menos (quiero) verles la cara”.
Juanma Ferreira tiene una sensación similar: “Hay que tomar de ejemplo la valentía que ella tuvo”, dice. Elizabeth Viera siente que “Berta nos inspira, nos da fuerza, nos da coraje, nos impulsa”. Para ella, Berta representa “una lucha que está conectada con la tierra, que es nuestra madre”.
Su lucha por el ambiente trascendió fronteras. Una mujer que contempló el feminismo desde las raíces originarias, respetando y enalteciendo la tradición rebelde de las mujeres lenca, y que unió ambas luchas en lo que se conoce como ecofeminismo. “Realmente me di cuenta que la lucha de Berta relaciona la mujer con la naturaleza, y ambas están siendo oprimidas por el mismo tipo de sistema capitalista y patriarcal”, expresó Anubis Leal, una joven de 18 años que viene acercándose a la historia de la siembra de Berta. “Es como si su voz fuera la voz de la madre tierra queriendo liberarse de toda esa opresión”.
Una mujer, feminista, que ha sido el faro de muchas en la militancia en las calles, de cara al próximo 8 de marzo, Día Internacional de la mujer, Emilia Alza la recordó, en el marco de la intervención artística que está preparando la Comisión Feminista del movimiento en Uruguay: “Este 8M ella es una de las principales en la que pensamos para hacer todo esto. Cada vez que hacemos una intervención feminista, ella es la que se nos viene, la que queremos representar siempre”.
Mikaela Melo también se inspira en el feminismo que Berta vivió. “La lucha de Berta, es la lucha de los pueblos, es la lucha de mis hermanas, de mis ancestros. Para mí la lucha de Berta, fue un comienzo de descolonización, un comienzo hacia el despatriarcado”. Y recordó la cercanía de la activista con las infancias: “Siento que fue una gran luchadora por los derechos de les niñes. Ella decía que les niñes eran parte del río”.

Los distintos aspectos de la lucha de Berta Cáceres germinaron y crearon sus propios frutos. Así, hay quienes se inspiran en ella para pensar en la formación de las niñas y niños, inclusiva y respetuosa de cada persona. Enzo Borges, un joven que dentro de Our Voice realiza actividades con las infancias. “Nosotros estamos comenzando con la educación popular con perspectiva de género en el sector de Educación Artivista, en base al estudio de Claudia Korol, íntima amiga de Berta, más los aportes de la propia Berta. Es una base muy importante para el desarrollo de la educación. Si comparamos cualquier pedagogía, tranquilamente podríamos construir una pedagogía en base a lo de Korol y de Berta, y que se eduque en ambiente desde la infancia”. Y agregó: “Que no sea solo un reciclar, sino llevar la lucha de Berta a cada institución educativa”.
Una revolución que lucha por el bien común, y que persigue el bienestar de los pueblos. Leandro Gómez lo siente así: “La verdadera revolución es hacer todo con alegría. Enfrentarnos unidos y unidas con alegría, en comunidad, en una unidad humana, colectiva, siempre organizada hacia ese mundo que muchos soñamos”. Y Alina Leal agrega: “Ella representa, la resistencia con libertad, la libertad de haberlo entregado todo”.
La muerte de líderes sociales lamentablemente en Honduras es una constante. Se considera que es uno de los países más peligrosos para la militancia social. Y es poco habitual que sepamos de sus luchas, hasta que sucede lo peor. “Me enteré de que ella existía cuando la mataron. Me da mucha pena. Nos pasa que nos enteramos de grandes luchas, grandes luchadoras, el día que las matan, y el día que los matan, no supimos que estaban ahí”, compartió Patricio Alod, un músico y activista que integra Our Voice desde su fundación.
“El asesinato de Berta fue algo que me golpeó muy fuerte”
Ramiro Cardoso, “Ramón”, recordó cuando supo que habían asesinado a Berta, y lo que esto le generó. “El asesinato de Berta fue algo que me golpeo muy fuerte, en mi sentir, en mi militancia. Yo en ese momento tenía 16, 17 años, iba al colegio secundario, y estábamos en un proyecto radial con mis compañeros de curso. Me acuerdo que teníamos que elegir un tema y hablar frente a toda la escuela. En ese momento, yo no vi opciones, había una opción y era llevarle a mis compañeros el gran pesar que sentía en ese momento por la muerte de Berta, traer un poco la realidad a ese momento en Rosario, Argentina, a mis compañeros, la voz de Berta. Estábamos sentados, y toda la escuela nos observaba. Recuerdo que me levante, tome el micrófono y empecé a contar quién era Berta. No recuerdo bien todo lo que dije, lo que sí me acuerdo es que casi me largo a llorar y todos mis compañeros aplaudían y todos se emocionaron. Yo creo que ese merito no es propio, yo creo que el sentimiento, la siembra de Berta que dejó en todos los jóvenes, nos impulsa a seguir luchando y seguir combatiendo día a día. Eso es lo que Berta siento que me regaló, y lo que yo quiero seguir sembrando, para que su lucha siga eternamente viva”.
Quizás las palabras de Emilia Cardoso resumen lo que representó Berta, lo que sembró Berta, lo que hizo Berta en su vida, lo que nos dejó. “Berta Cáceres fue una mujer admirable desde cualquier punto de vista que se la mire. Fue una mujer indígena que unió todas las luchas en una sola, que amaba la tierra, que amaba las infancias, las mujeres los hombres. Amaba la vida. Fue una mujer que dio su propia vida para que sus hermanas y sus hermanos, y sus hijos e hijas, pensándolo como hijos e hijas de la humanidad, por todos y todas, pudieran despertar de este sistema opresor en el cual vivimos, y hacer la revolución por la naturaleza, por la paz, por todos quienes están marginados, quienes sufren”.
“Los testimonios de quienes vivieron con ella nos cuentan que era una mujer sumamente alegre, que transitaba una vida de mucho dolor por las causas bestiales a las cuales se enfrentaba, pero que en ese dolor siempre encontraba espacio para la alegría. A Berta la recordamos quienes no la conocimos, a través de los testimonios de quien sí, como una mujer con una alegría de existir contagioso, la alegría de existir en la lucha, con el compañerismo, la fraternidad que solo una causa común, trascendente y mayor a cualquier interés particular humano, puede tener. Esa es la fraternidad que enseña siempre Berta, hasta el último minuto, dando su vida por la causa”.
Hoy son seis años sin Berta. Quizás, quienes más la recuerdan y la viven, son los jóvenes. Porque Berta tenía eso, un espíritu joven, una alegría que era su marca personal, ante todo. Y la lucha que llevó adelante, es la lucha que hoy siguen jóvenes como los de Our Voice, y que se inspiran en ella. Con alegría, con ganas de desestructurar todo y generar algo nuevo, rompiendo lo que está mal, y creando nuevos caminos de vivir y luchar.
Como dijo Berta, y recordó Malena Sánchez, integrante de Our Voice: “Hay que luchar, siempre con amor”.
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*Foto de portada y restantes: Leandro Gómez de Our Voice, pertenecen al año 2020, durante una movilización a las puertas de la Embajada de Honduras en Buenos Aires, de la que participaron jóvenes de Our Voice, con los hijos de Berta Cáceres e integrantes del Copinh
Fuente: antimafiadosmil.com
