OUR VOICE POR UNA EDUCACIÓN NO SEXISTA, EN MOVIDA UNIVERSITARIA DE MONTEVIDEO

Intervención artística en el cierre de fin de año de la FEUU, federación estudiantil
Por Victoria Camboni-19 de diciembre de 2021
Siempre que los jóvenes de Our Voice brindan un espectáculo, tienen la particularidad de que logran generar una empatía inusual con el público. Las puestas en escena que realizan son originales, porque los artistas- activistas que suben al espacio escénico y que aportan las ideas y las pautas del trabajo artístico, tienen pleno conocimiento de los problemas sociales más acuciantes, sobre todo, los que afectan a los jóvenes. Quizás sea ese el motivo por el que el Movimiento, Cultural y Artístico, cada vez alcanza más reconocimiento. Porque sus intervenciones públicas son comprometidas. Porque en un instante tocan fibras tan íntimas que es inevitable que surjan preguntas, generando impacto y emotividad, produciendo cambios en el interior de las personas.
Quizás esa haya sido la razón por la que la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay, la FEUU, convocó al movimiento Our Voice a abrir su espectáculo de cierre de año. “Que no toquen la educación pública” fue la consigna que marcó el evento, en el que varias bandas tocaron para una multitud de estudiantes y público en general, en la Explanada de la Universidad de la República (UDELAR) en la principal avenida 18 de julio, el pasado viernes 17 de diciembre.
La movida estudiantil abrió con unas palabras de Fátima Amaral, referente de Our Voice en Uruguay, quien se refirió a la intervención artística, explicando brevemente su mensaje: “Nos manifestamos en defensa de una educación no sexista. En esta intervención traemos a la vida, traemos al hoy, las ideas de tantas mujeres latinoamericanas, revolucionarias, que entendieron que había que enfrentar un patriarcado, que venía con un capitalismo, con un imperialismo, con un capitalismo, con un fascismo, con un racismo”.

“Estas mujeres lucharon por una educación no sexista, con nuevos sistemas educativos que sean laicos, públicos, gratuitos, pero que sobre todo sean de carácter integral, no excluyentes, no sexistas. Esto es lo que queremos transmitir en esta intervención”.
“La lucha por la educación tiene que ser de esa forma, desde las juventudes, desde las colectividades. No puede ser una lucha que esté condicionada por intereses políticos, por intereses económicos”. Esta es una lucha “por nuevos sistemas educativos, por dejar de vender nuestra educación, porque la educación pública no puede ser vendida”.

“Educación no sexista, revolución feminista”, dijo finalmente Fátima Amaral, dando paso a la performance, la que ya fue presentada al público el pasado 25 de noviembre, en la Explanada de la Intendencia de Montevideo, en una tarde/noche gris y lluviosa.
Pero en esta oportunidad, la tarde/noche fue cálida, y cientos de personas la acogieron, rodeándola y aplaudiéndola con admiración, con respeto y con atención. No intento ser proselitista, sino interpretar lo que transmitió la gente, porque de verdad, los rostros, las miradas, los gestos, las manos paralizadas, los aplausos posteriores, devolvieron ese cúmulo de sensaciones desde el público. Y eso ya es un logro característico de las presentaciones del Movimiento. Es algo que simplemente sucede.
Bandas como La bruja del 72, Portadores del hip-hop, La vieja mula, Ronka DJ y la legendaria banda uruguaya La Tabaré, que recorre escenarios desde hace 35 años, acompañaron este toque joven, que además tomó como propia la campaña prorreferéndum, para impulsar mediante voto popular y obligatorio, la derogación de los 135 artículos que integran la Ley de Urgente Consideración (LUC) impuesta por el gobierno de Luis Lacalle Pou.
La educación no sexista es un paso más adelante dentro de una cantidad de reclamos que se les hace a las autoridades desde el sector estudiantil. Un reclamo que ya no puede esperar. Tampoco puede esperar un mayor presupuesto, ni más horarios docentes, ni programas que propendan a una educación en valores, que comprenda la diversidad de personalidades y necesidades, y que apunte a la construcción, no solo de mano de obra barata para las grandes empresas, sino principalmente, de una sociedad más satisfecha, más justa, más igualitaria y más cercana al hombre nuevo, del que tanto se ha hablado, pero por el que poco se ha hecho.
Educación no sexista, revolución feminista.
Fuente: antimafiadosmil.com
